Una X en el carné
Una sentencia, un nuevo carné y una sola letra: Chile reconoce por primera vez a una persona no binaria.
El 14 de octubre de 2022, Shane Cienfuegos presentó en Santiago de Chile una cédula de identidad que a primera vista parecía de lo más corriente. Pero en el campo de sexo no ponía F ni M, sino X. Shane se convirtió así en la primera persona de Chile cuya identidad no binaria quedaba reconocida oficialmente en un documento de identidad.
A ese momento lo precedió una larga lucha. Es cierto que Chile había aprobado en 2018 una ley de identidad de género que permite a las personas trans a partir de 14 años cambiar su nombre y su registro de sexo. Pero solo contemplaba dos sexos. Quienes no se identifican ni como mujer ni como hombre quedaban excluidos.
Por eso, Shane acudió a los tribunales junto con la abogada Lorena Lorca. En el verano austral de 2022, la Corte de Apelaciones de Santiago falló a favor de Shane: el registro binario de sexo en la partida de nacimiento no correspondía a su identidad de género y vulneraba la dignidad humana. El Registro Civil tuvo que modificar la inscripción. Poco después se expidió también la nueva cédula.
Shane tenía entonces 29 años y ya en la adolescencia había sufrido acoso y violencia en la calle. Como profesional del trabajo social y miembro de la organización Organizando Trans Diversidades, Shane lucha por los derechos de las personas trans y no binarias. En la entrega del documento, Shane subrayó que el éxito no era una victoria personal, sino colectiva.
Para otras personas no binarias, el reconocimiento siguió siendo difícil. Seguía faltando una norma general. Quien también quisiera una X en el carné tenía que recurrir a la vía judicial, con los costes correspondientes y un resultado incierto. Según la abogada, había entonces unos sesenta procedimientos similares pendientes.
Chile no estaba solo en la región con este paso: Argentina había introducido ya el año anterior, como primer país latinoamericano, documentos con un registro de sexo no binario. Para Chile, donde el sexo entre hombres fue delito hasta 1999, la pequeña X supuso aun así un gran avance.