Reproducción asistida para todas las mujeres
La Asamblea Nacional abre la reproducción asistida a todas las mujeres. El camino fue pedregoso.
El 15 de octubre de 2019, muchas mujeres en Francia se acercaron un paso más a su deseo de tener un hijo. Por 359 votos contra 114, la Asamblea Nacional aprobó en primera lectura un proyecto de ley que debía abrir a las parejas de lesbianas y a las mujeres solas el acceso a la reproducción médicamente asistida. La reforma se conoció como «PMA pour toutes», PMA para todas las mujeres. Los miembros del gobierno responsables celebraron la votación como un reconocimiento de las distintas formas de familia.
Hasta entonces, la inseminación artificial y la fecundación in vitro solo estaban abiertas a parejas heterosexuales infértiles. Las parejas de lesbianas y las mujeres solas tenían que irse al extranjero para recibir tratamiento, por ejemplo a España, Bélgica o Dinamarca. Los costes alcanzaban rápidamente varios miles de euros. Para muchas, ese camino apenas era viable económicamente.
Emmanuel Macron ya había prometido la apertura en la campaña presidencial. Se convirtió en la primera gran reforma social de su mandato. El proyecto preveía que la seguridad social pública asumiera los costes del tratamiento. Además, los hijos concebidos mediante donación de esperma podrían saber a partir de los dieciocho años quién era su donante. Con ello se flexibilizaba el anonimato de los donantes, hasta entonces estrictamente protegido.
La reforma encontró una fuerte oposición. Nueve días antes de la votación, decenas de miles de personas se manifestaron en París en contra. La protesta la sostenían los mismos círculos que ya en 2013 se habían movilizado contra el matrimonio igualitario. Su objeción central era que la reforma permitiría que los niños crecieran sin padre.
Con la votación de la Asamblea Nacional, sin embargo, el cambio legal aún no estaba aprobado definitivamente. El Senado, de mayoría conservadora, retrasó el procedimiento; durante casi dos años, el proyecto fue y vino entre las dos cámaras. Solo en verano de 2021 quedó la apertura consagrada en la ley. Aun así, la votación del 15 de octubre de 2019 marcó un paso decisivo hacia una política familiar que tiene en cuenta la diversidad de formas de vida.