Un instituto que rompe los moldes
Antes de 1947, Estados Unidos apenas hablaba de sexo. Entonces Alfred Kinsey fundó un instituto que rompió viejos moldes.
El 8 de abril de 1947 se fundó en Bloomington, en el estado de Indiana, el Institute for Sex Research, como entidad independiente sin ánimo de lucro estrechamente vinculada a la Universidad de Indiana. Detrás del sobrio nombre estaba el biólogo Alfred Kinsey. Había investigado durante años avispas de las agallas y luego se había dedicado a un tema del que en Estados Unidos casi nadie hablaba abiertamente: la vida sexual de las personas.
La fundación tenía una razón muy concreta. Kinsey y su equipo habían realizado miles de entrevistas detalladas, llenas de confesiones íntimas. Esos datos debían seguir siendo confidenciales y estar protegidos de forma duradera. Quien confiaba a Kinsey lo más íntimo debía tener la seguridad de que nada saldría fuera. El respaldo llegó del rector de la universidad, Herman B. Wells, y de la Fundación Rockefeller.
En enero de 1948 apareció “Sexual Behavior in the Human Male”. El libro fue a la vez un éxito de ventas y un escándalo. Especialmente explosivo fue un hallazgo: muchos hombres no encajaban en los moldes de heterosexual u homosexual. Las experiencias con personas del mismo sexo eran mucho más frecuentes de lo que la sociedad quería admitir.
Para reflejarlo, el equipo desarrolló la escala de Kinsey. Va del 0, para un comportamiento y una atracción exclusivamente hacia el otro sexo, al 6, para un comportamiento y una atracción exclusivamente hacia el mismo sexo. Entre medias están todas las gradaciones. Para el incipiente movimiento homófilo, aportó un argumento contra la idea de que la homosexualidad era una enfermedad rara.
En 1953 siguió el tomo sobre las mujeres. Juntos, ambos informes vendieron casi un millón de ejemplares y se publicaron en 13 idiomas. No faltaron las críticas, tanto de guardianes de la moral como de especialistas que, por ejemplo, cuestionaban la selección de los entrevistados. Kinsey murió en 1956. Su instituto sigue existiendo y desde 2016 se llama Kinsey Institute at Indiana University.