Una nueva ley de matrimonio excluye a las parejas del mismo sexo
Nueva ley de matrimonio en Namibia: los tribunales abren puertas a las parejas queer, el Parlamento las vuelve a cerrar.
El 30 de diciembre de 2024 se publicó en el boletín oficial de Namibia una ley que muchas personas en el país entendieron como una declaración de guerra. La nueva Marriage Act define el matrimonio exclusivamente como la unión de dos personas «de sexo opuesto». Los matrimonios entre personas del mismo sexo no se reconocen, se hayan celebrado donde se hayan celebrado.
Justamente ese añadido tiene miga. En mayo de 2023, el Tribunal Supremo había decidido que los matrimonios de parejas del mismo sexo celebrados en el extranjero debían reconocerse al menos a efectos de residencia. Para las parejas binacionales fue un gran avance. Pero la decisión provocó una fuerte resistencia. Las iglesias organizaron protestas y reunieron decenas de miles de firmas, y desde la política llegó la exigencia de corregirlo por ley.
El presidente Nangolo Mbumba firmó la nueva ley de matrimonio ya a principios de octubre de 2024; con su publicación se hizo oficial. No afecta solo a parejas gays y lesbianas. Como el sexo se determina estrictamente según la inscripción al nacer, también quedan excluidas las personas trans. Un funcionario del registro civil que aun así celebre un matrimonio entre personas del mismo sexo se arriesga a hasta cuatro años de prisión.
Las reacciones fueron claras. Las y los activistas calificaron la ley de inconstitucional y anunciaron que acudirían a los tribunales. La organización Pan Africa ILGA habló de un grave revés. La oficina presidencial replicó que Namibia era un país abierto y tolerante y que la ley solo reflejaba las tradiciones de la población.
Llama la atención la paradoja que hay detrás. Solo medio año antes, un tribunal de Windhoek había tumbado la prohibición colonial de los actos sexuales entre hombres. Namibia se movía así a la vez en dos direcciones: los tribunales abrían puertas y el Parlamento las volvía a cerrar. Cuándo entraría realmente en vigor la ley quedó, tras la publicación, sin aclarar por el momento.