El Tribunal Supremo declara a las personas queer ciudadanas con igualdad de derechos
Una sentencia de Katmandú convirtió en 2007 a las personas queer de Nepal en ciudadanas con igualdad de derechos. Con consecuencias hasta hoy.
El 21 de diciembre de 2007, el Tribunal Supremo de Nepal dictó una sentencia que tuvo eco mucho más allá del Himalaya. En el caso «Sunil Babu Pant y otros contra el Gobierno de Nepal», los jueces dejaron claro que lesbianas, gays, personas trans e intersexuales son ciudadanas y ciudadanos con los mismos derechos fundamentales que todos los demás.
La demanda la habían presentado en la primavera de ese mismo año cuatro organizaciones, encabezadas por la Blue Diamond Society del activista Sunil Babu Pant. El trasfondo era muy concreto. Quien no quería inscribirse ni como hombre ni como mujer a menudo no obtenía el documento de ciudadanía y, con ello, tampoco acceso al pasaporte, la educación o las prestaciones del Estado. A ello se sumaban la violencia policial y el acoso cotidiano.
El tribunal no aceptó las objeciones del gobierno. La orientación sexual es algo natural y no un trastorno mental. Y cómo viven su intimidad dos personas adultas no incumbe a nadie, tampoco al Estado. Se obligó al gobierno a cambiar las leyes discriminatorias, a reconocer oficialmente un tercer género y a crear una comisión sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Las consecuencias no se quedaron en el papel. Nepal fue uno de los primeros países en incluir una tercera opción de género en el censo y en los pasaportes. El propio Sunil Babu Pant entró al año siguiente en la Asamblea Constituyente y se le considera el primer parlamentario abiertamente gay de Asia a nivel nacional.
Aun así, el matrimonio igualitario tardó casi dos décadas. Los gobiernos cambiaron y los proyectos de ley quedaron en el cajón. Solo en junio de 2026 ordenó el Tribunal Supremo al gobierno, de forma vinculante, conceder plenos derechos matrimoniales a las parejas del mismo sexo. Los cimientos se habían puesto un día de diciembre en Katmandú.