Una víctima del artículo 175 muere sin indemnización
Wolfgang Lauinger sobrevivió a la prisión de la Gestapo y al artículo 175. La indemnización se le negó hasta su muerte.
El 20 de diciembre de 2017 se supo que Wolfgang Lauinger había muerto la noche anterior en Fráncfort del Meno. Tenía 99 años. Hasta el final había esperado una respuesta de Berlín. Nunca llegó.
Lauinger, nacido en 1918 en Zúrich, era hijo de un periodista judío. Bajo el nacionalsocialismo se le consideraba «medio judío», y por eso la Wehrmacht lo licenció tras unos pocos meses. En Fráncfort formaba parte de la juventud swing, que escuchaba jazz estadounidense y se sustraía a la disciplina del régimen. A la Gestapo le bastó con eso. A principios de los años cuarenta pasó meses detenido y después se ocultó.
Con el fin de la guerra, la persecución no terminó. En 1950, la policía detuvo en Fráncfort a unos cien hombres por supuestamente ser homosexuales. Lauinger era uno de ellos. Acabó en una cárcel que antes había usado también la Gestapo y pasó meses en prisión preventiva. Una petición de auxilio al presidente federal Theodor Heuss solo obtuvo una carta formularia. Al final, el tribunal lo absolvió.
Más tarde, Lauinger contaba a los jóvenes sus experiencias y luchó por la rehabilitación de las víctimas del artículo 175. En 2008 recibió la Cruz Federal al Mérito.
En el verano de 2017, el Bundestag decidió anular las condenas dictadas con arreglo al artículo 175 e indemnizar a los condenados. Lauinger presentó una solicitud. La Oficina Federal de Justicia la rechazó, porque él había sido absuelto. Quien había estado encerrado injustamente durante meses pero nunca fue condenado se quedaba sin nada. Lauinger escribió al ministro de Justicia Heiko Maas y preguntó: «¿Es esto justicia?». No llegó a ver una respuesta.
Su caso desató un amplio debate. En marzo de 2019, el gobierno federal amplió la indemnización a los hombres contra los que solo se había investigado o que habían estado en prisión preventiva. Para Wolfgang Lauinger, esa corrección llegó demasiado tarde.