El hombre que inventó la palabra «homosexual»
Millones de personas usan a diario su palabra; su nombre casi nadie lo conoce: Karl Maria Kertbeny inventó «homosexual».
El 28 de febrero de 1824 nació en Viena un niño cuyo nombre hoy casi nadie conoce. Pero una palabra que inventó la usan millones de personas a diario: homosexual.
Karl Maria Benkert, que así se llamaba al principio, creció en Pest, se hizo librero y quería ser escritor a toda costa. A finales de la década de 1840 cambió su apellido por el más húngaro Kertbeny. Viajó sin descanso por Europa, conoció a Heinrich Heine y a Hans Christian Andersen y tradujo al alemán al poeta nacional húngaro Sándor Petőfi. Con su carácter insistente se ganó, eso sí, más enemigos que amigos. Karl Marx opinaba que era «un vagabundo literario presuntuoso, confuso e impertinente».
Su verdadera huella en la historia la dejó en 1868. En una carta al jurista Karl Heinrich Ulrichs, considerado hoy uno de los primeros activistas abiertamente gays, Kertbeny escribió por primera vez las palabras «homosexual» y «heterosexual». Las concebía como términos neutros. Un año después siguieron dos panfletos anónimos. En ellos exigía suprimir el artículo 143 prusiano, que castigaba el sexo entre hombres. El Estado, argumentaba, no debía inmiscuirse en la vida privada de sus ciudadanos.
Apenas se le escuchó. Poco después, la disposición penal pasó como artículo 175 al Código Penal del Imperio alemán. Y su creación léxica solo se impuso hacia el cambio de siglo, cuando médicos y sexólogos la adoptaron, aunque ya con el regusto de una enfermedad.
Kertbeny se describía siempre como «normalsexual». Sus cuadernos cuentan otra historia: hablan de encuentros con hombres jóvenes. Murió en 1882 en Budapest, con medio cuerpo paralizado tras dos ictus. No llegó a ver el triunfo de su palabra.