La muerte tras la redada en la molly house
En 1726, tres hombres murieron en la horca de Tyburn tras una redada en un lugar de encuentro londinense para hombres gays.
El 9 de mayo de 1726, tres hombres fueron ahorcados en Tyburn, en Londres: Gabriel Lawrence, William Griffin y Thomas Wright. La acusación era sodomía, castigada con la muerte en Inglaterra desde el siglo XVI.
Tres meses antes, la policía había irrumpido en la casa de Margaret Clap en Holborn, una «molly house». Allí se reunían hombres que amaban a hombres. Bailaban, coqueteaban e incluso representaban bodas. La dueña, a la que todos llamaban «Mother Clap», tenía una cama en cada habitación y cuidaba de sus huéspedes. Unas cuarenta personas fueron detenidas.
El local había sido delatado por informantes que frecuentaban ellos mismos ese ambiente y habían hablado tras peleas con antiguos amantes. Sobre la base de sus testimonios, cinco hombres fueron juzgados en abril. Lawrence y Griffin, ambos de 43 años y casados, sostuvieron hasta el final que les habían tendido una trampa. Wright habría regentado su propia molly house. Los tres fueron condenados a muerte. Otros dos acusados escaparon de la horca: uno fue indultado y otro absuelto. La mayoría de los demás detenidos quedaron libres, porque una condena a muerte exigía probar el acto sexual, algo difícil de lograr.
La ejecución coincidió con un día en que murieron en la horca diez personas en total. La multitud se agolpaba tan apretada que varias gradas se derrumbaron bajo el peso de los espectadores. El cuerpo de Lawrence fue enviado después a disección. Mother Clap fue expuesta en la picota y pasó dos años en prisión. Se desconoce qué fue de ella. Una placa en Holborn marca hoy el lugar de su casa.
El caso muestra que ya en 1726 existía en Londres una escena queer con sus propios lugares de encuentro. Y muestra con qué dureza la combatía el Estado.