«Will & Grace» se despide
Protagonistas gays, dieciocho millones de espectadores y un final que once años después se convirtió en un sueño despierto.
El 18 de mayo de 2006, NBC se despidió de «Will & Grace». Unos dieciocho millones de personas vieron el final, el episodio más visto de las dos últimas temporadas. La comedia sobre el abogado gay Will Truman, su mejor amiga Grace Adler y el excéntrico dúo Jack y Karen se emitía desde septiembre de 1998. El Smithsonian National Museum of American History la considera la serie de televisión de más éxito con protagonistas gays. Para la gran televisión estadounidense, aquello no era nada evidente.
La cadena había preparado la despedida a lo grande. Los actores recorrieron los programas de entrevistas, y antes del final se emitió un repaso de una hora con entrevistas y escenas de ocho temporadas. Durante el rodaje de la última escena se derramaron muchas lágrimas en el plató. La dirigió, como todos los episodios de la serie, James Burrows.
El final en sí saltaba en el tiempo. Grace vuelve con su exmarido Leo, Will se siente traicionado, y los dos pasan años sin dirigirse la palabra. Ambos forman una familia; Will cría a un hijo con su pareja Vince. Solo cuando sus hijos adultos se conocen en la universidad, los amigos se reencuentran. Jack y Karen aportan mientras tanto calidez y caos; al final, cantan juntos «Unforgettable». La noche termina en el bar del episodio piloto, con un brindis por los amigos y la familia que te aceptan como eres.
La crítica fue dispar; a muchos les sobraron los saltos temporales. Los creadores, David Kohan y Max Mutchnick, iban hacía tiempo camino de los libros de historia: en 2014 entregaron al Smithsonian guiones y otros recuerdos. Y cuando la serie volvió en septiembre de 2017, declaró sin más que el final había sido un sueño de Karen borracha.