La víctima 0001 era un franciscano gay
Fue la primera víctima contabilizada del 11-S y un sacerdote gay. Aun así, Mychal Judge no será santo.
El 11 de septiembre de 2001, Mychal Judge acudió a toda prisa al World Trade Center en llamas. El franciscano era capellán de los bomberos de Nueva York, sacerdote desde hacía cuatro décadas, y donde estaban sus hombres en acción, estaba él. Se encontraba en el vestíbulo de la Torre Norte cuando se derrumbó la Torre Sur. Los escombros irrumpieron en el vestíbulo. Judge murió en el acto, a los sesenta y ocho años.
Cinco hombres lo sacaron del polvo y lo depositaron ante el altar de una iglesia cercana. La foto del sacerdote sin vida dio la vuelta al mundo. En el recuento de las víctimas de Nueva York recibió después el número 0001.
Tras su muerte, amigos cercanos hicieron público que Mychal Judge era gay. Vivía en celibato, como exigían sus votos. En el cuerpo de bomberos no había salido del armario. Pero se confió al comisionado de bomberos, que luchaba con la homosexualidad de su propio hijo. Se cuenta que un bombero, al conocer la noticia, respondió secamente que entonces acababa de tener a su primer amigo gay.
Judge conocía a las personas sin hogar por su nombre. Cuidaba a enfermos de sida en una época en la que incluso el personal hospitalario apenas quería tocarlos. El periodista neoyorquino Andy Humm recuerda haberlo visto con el hábito marrón en concentraciones por causas gays y en la lucha contra el sida.
Tras los atentados, Judge fue celebrado como un héroe, y una y otra vez se propuso su santidad. La organización católica queer New Ways Ministry apoyó esas iniciativas. Con motivo del vigésimo quinto aniversario, el Washington Blade informa ahora de que esos esfuerzos han fracasado. Faltó el apoyo necesario de instancias católicas, también el de su propia orden.