Medio millón en la Ringstrasse
Cuando el presidente federal de Austria inaugura por primera vez una Regenbogenparade, participa medio millón de personas.
El 15 de junio de 2019, la Ringstrasse de Viena se convierte en la mayor fiesta queer que Austria haya vivido nunca. Unas 500 000 personas participan en la 24.ª Regenbogenparade, celebrada en el marco del EuroPride 2019, el mayor evento LGBTIQ de Europa. El desfile se extiende a lo largo de dos kilómetros y dura más de cinco horas. Es un récord que supera todas las expectativas.
Especialmente significativa es la concentración final en la Rathausplatz: por primera vez en la historia de la Regenbogenparade de Viena, un presidente federal en ejercicio toma la palabra. Entre fuertes aplausos, Alexander Van der Bellen se dirige a la multitud: «Las lesbianas, los gays, las personas bisexuales, trans, intersexuales y queer viven en el corazón de nuestra sociedad y seguirán siendo una parte visible, respetada e integral de ella».
El desfile une el carácter festivo y la seriedad política. Como invitada sorpresa sube al escenario Melanie Geymonat: la joven uruguaya que pocas semanas antes había sido brutalmente golpeada junto con su novia Chris en un autobús nocturno de Londres por un grupo de jóvenes porque la pareja lesbiana se había besado. Viena responde a esa agresión con una ovación en pie. La organizadora Katharina Kacerovsky le grita: «No estás sola». Para cerrar actúa Conchita Wurst, el icono austriaco de Eurovisión, que pone el broche a la noche.
El lema del EuroPride 2019 es «Together & Proud», y el desfile de aquel sábado de junio lo hace tangible: como declaración política, como recuerdo de los 50 años de Stonewall y como señal visible de que la solidaridad no es un gesto vacío.