Cae el divorcio obligatorio para las personas trans
Antes del «matrimonio para todos»: en 2009, una mujer trans en Alemania pudo seguir casada en lugar de divorciarse.
El 23 de julio de 2009 entró en vigor en Alemania una reforma legal que permitió por primera vez a las personas trans casadas mantener su matrimonio, aunque así quedaran casadas dos personas del mismo sexo legal. La había precedido una resolución del Tribunal Constitucional Federal del 27 de mayo de 2008: según la ley de transexuales vigente hasta entonces, el registro de sexo de una persona solo podía cambiarse oficialmente si no estaba casada. Quien, tras décadas de matrimonio, se sometía a una operación de reasignación para ser reconocido legalmente en el género sentido tenía que divorciarse antes, tanto daba si la relación estaba intacta.
En concreto, se trataba del caso de una persona berlinesa de casi 80 años, casada desde hacía 56. Desde 2001 llevaba un nombre femenino y en 2002 se había sometido a una operación de reasignación de sexo. Ella y su esposa querían seguir juntas sin que ninguna de las dos tuviera que fingir ante un tribunal un matrimonio roto solo para hacer formalmente posible el divorcio. El Tribunal Constitucional Federal declaró inconstitucional el divorcio obligatorio y dio al legislador de plazo hasta el 1 de agosto de 2009 para cambiar la norma.
El Bundestag suprimió entonces el pasaje correspondiente del § 8 de la ley de transexuales. La reforma se publicó el 22 de julio de 2009 en el Boletín Oficial Federal y entró en vigor, como preveía la ley, un día después. Existía así por primera vez en Alemania un matrimonio reconocido por el Estado entre dos personas del mismo sexo legal, ocho años antes de que el «matrimonio para todos» permitiera en general casarse a las parejas del mismo sexo. En el proyecto de ley del «matrimonio para todos» de 2017, el legislador se remitió más tarde expresamente a este precedente como prueba de que la concepción jurídica del matrimonio en Alemania ya había cambiado.