Protesta en la Plaza Roja durante los Juegos Olímpicos
Durante los Juegos de 1980, un activista del FUORI! protesta en la Plaza Roja contra el artículo 121 y es detenido por el KGB.
El 21 de julio de 1980, durante los Juegos Olímpicos de verano de Moscú, el activista italiano Enzo Francone se encadenó a una verja ante la muralla del Kremlin, en la Plaza Roja. Francone pertenecía a la organización italiana FUORI! (Fronte Unitario Omosessuale Rivoluzionario Italiano), uno de los primeros movimientos gays y lésbicos de Italia. Con su acción protestaba contra el artículo 121 del Código Penal soviético, que castigaba los actos homosexuales entre hombres con hasta cinco años de campo de trabajo, y exigía la liberación de dos hombres homosexuales encarcelados, Piatkus y Trifonov.
La protesta se había preparado a nivel internacional: el año anterior, la International Gay Association (IGA), precursora de la actual ILGA, había decidido en una reunión en Brighton, en Gran Bretaña, aprovechar deliberadamente los Juegos de Moscú para una manifestación. Ante los ojos de periodistas occidentales, Francone fue reducido, golpeado y arrastrado por agentes del servicio de seguridad soviético, el KGB. Después fue expulsado de la Unión Soviética.
La acción se produjo en un clima político tenso: por la invasión soviética de Afganistán, unos 60 Estados, encabezados por Estados Unidos, boicotearon los Juegos de Moscú. Aun así, participaron atletas de 80 países. La protesta de Francone fue una de las pocas acciones queer visibles de aquellos Juegos y muestra lo pronto que las redes internacionales gays y lésbicas intentaron usar los grandes acontecimientos deportivos para causas de derechos humanos, un patrón que continúa hasta las protestas actuales en torno a Juegos Olímpicos o Mundiales de fútbol en países con legislación represiva.