ACT UP bloquea Wall Street
Doce días después de su fundación, ACT UP bloqueó Wall Street. Una acción que cambió la política sobre el sida.
El 24 de marzo de 1987, unos doscientos cincuenta activistas paralizaron el tráfico matinal del Lower Manhattan. En el cruce de Wall Street con Broadway, junto a la Trinity Church, se tumbaron en la calzada, levantaron pancartas y corearon consignas. Era la primera acción de un grupo fundado apenas doce días antes: ACT UP, la AIDS Coalition to Unleash Power.
El impulso lo había dado el escritor Larry Kramer. En un airado discurso en el centro lésbico y gay de Nueva York había denunciado la indiferencia del gobierno y de la sociedad. El sida llevaba más de cinco años causando estragos, miles de personas habían muerto ya y casi nadie parecía sentirse responsable. Dos días después del discurso nació ACT UP.
La elección del lugar no fue casual. La protesta iba dirigida contra la industria farmacéutica, sobre todo contra Burroughs Wellcome, fabricante del AZT. El medicamento era entonces el único autorizado contra el sida y, para muchos afectados, sencillamente inasequible. También estaba en el punto de mira la agencia del medicamento, la FDA, cuyos procedimientos de autorización se alargaban años. Un tiempo que las personas con VIH no tenían. En la fachada de la iglesia colgaba un muñeco que representaba al máximo responsable de la FDA.
La policía detuvo a diecisiete personas. Pero la presión surtió efecto: poco después, la FDA anunció que acortaría en dos años su procedimiento de autorización.
Exactamente un año después, ACT UP volvió a Wall Street, esta vez con más de mil personas. El grupo creció rápidamente, tuvo imitadores en muchos países y marcó a toda una generación con el lema «Silence = Death». Su principio de acción no violenta y deliberadamente espectacular cambió no solo la política sobre el sida, sino el activismo queer mucho más allá de Estados Unidos.